Hace dos semanas vi “Habana Blues” en la televisión. Interpretada por Roberto Sanmartín, Alberto Yoel y Yailena Sierra, entre otros. Los tres son de origen cubano y encarnan a personajes muy diferentes, pero complementarios, que bordan sus papeles en este film de Benito Zambrano.
“Cuba no se entiende sin música”, eso es lo que dijo el director en la entrevista que Cayetana Guillén Cuervo le hizo en el programa “Versión Española”. Y así se refleja en la película, rodada en 50 localidadedes cubanas diferentes en 2005.
Tito (Roberto Sanmartín) y Ruy (Alberto Yoel) son dos “hermanos” que llevan varios años componiendo y cantando por su cuenta, hasta que un día conocen a dos representantes de música españoles. Ante esta oportunidad, y sin preocuparse por lo malo que es el contrato que le ofrecen, Tito pondrá todo su esfuerzo en que su sueño de poder llegar a España para tener un futuro mejor se cumpla. Sin embrago, Ruy no se muestra tan entusiasmado con la idea de marcharse de su Cuba natal. Y es que éste tiene allí a su mujer Caridad(Yailena Sierra) y a sus dos hijos, por los que se desvive.
Tras muchas cabilaciones, Tito decide no dejar marchar el avión hacia España sin él. Así, con mucha tristeza y dolor, decide viajar sin su abuela, con la que vive, y sin el resto de su "familia", que es la familia de Ruy.
Por el contrario, Ruy deja pasar su oportunidad para tratar de salir a flote en su tierra, a pesar de que está a punto de separarse de su mujer, con la queseguirá manteniendo una gran amistad. Ahora, él se quedará solo en Cuba porque Caridad y sus hijos están a punto de marcharse a Estados Unidos.
Un gran film hecho por el director de “Solas”, mostrando la dolorosa realidad de cualquier inmigrante. Ellos se dejan la vida en el camino hacia una vida mejor, ellos dejan al otro lado del charco, en África, en Rumanía... a todos los que quieren y por los que están dispuestos a sufrir, para darles lo mejor. Ellos sufren. Ellos lloran tristeza cada noche recordando todo lo que dejan atrás. Ésta es la realidad del inmigrante.
El entusiasmo por tener una nueva oportunidad y la mezcla de esos sentimientos desgarradores se reflejan a la perfección al final de la película, cuando la orquesta de Ruy y Tito dan su último concierto, mientras se intercalan imágenes de la despedida de estos dos amigos, y de los abrazos, besos y lágrimas de los hijos y de la mujer de Ruy y de éste al decirse adiós en el barco que espera a los primeros para dirigirse a EE.UU. Además, hay que unir a todo esto la maravillosa y mágica música que hicieron para esta película, destacando “Arenas de soledad”, que canta todos los sentimientos de un inmigrante al dejar su país.
Al acabar la película, los actores y el director conversaron con Guillén Cuervo acerca de este tema. Todos acabaron emocionándose, en especial Yailene al recordar su propia experiencia personal. Roberto Sanmartín, por su parte, recalcó que aunque su personaje insista en que “Cuba es triunfar o morir”, es igual de valiente tanto el que se marcha como el que decide quedarse. Son diferentes perspectivas, pero con un mismo objetivo: Sobrevivir.
Mi enhorabuena a Benito Zambrano, que ha conseguido despertar aún más mi interés por este tema tan serio y preocupante.
Amelie es una película muy querida por todos los soñadores, que se ven reflejados por la figura de Amélíe Poulaín. Y esque un soñador puede sacar jugo al más mínimo detalle de esta película. Pero no todos comprenden la fascinación que este personaje despierta en determinadas personas, que llega hasta tal punto de hacerle un club de fans. (Y son bastante numerosos los clubs surgidos, todo hay que decirlo). Porque un soñador no es el que se pasa el día en las nubes, olvidándose del mundo que le rodea; un soñador es mucho más, es un estilo de vida, una manera de ver las cosas. Un soñador tuvo una infancia como la que se refleja en las primeras escenas. Jugar con sus propias manos, aplastar la nariz contra el cristal, colgarse cerezas de las orejas, disfrutar viendo caer el dominó, pintarse un muñeco en la mano y no necesitar más para entretenerse, hacer tiras de muñecos de papel, que taparse y destaparse los oídos para ver el efecto que tiene resulte apasionante, ponerse pegamento en la mano para que cuando se sequé quitárselo y jugar un rato con la masa viscosa que queda, o girar una moneda para oír el ruido que hace cuando cesa de girar, son juegos que han formado parte de la vida de cualquier soñador y aún en la edad adulta resultan entrañables, y no se ven como “tonterías de niños”.
Otra característica del soñador es preguntarse cosas. Cada uno lleva su vida, pero mientras tanto miles de historias pueden estar pasando, cosas fascinantes que nadie ve, que quizá algún día converjan con nuestras vidas, como lo hacen las vidas de Amelie y Nino, que de niños soñaban el uno con el otro reflejando la luz con un cristal deseando tener compañía.
De todos los personajes se describen cosas simples que le gustan o no le gustan; porque para un soñador, esto es muy importante. Les gustan las cosas sencillas, los detalles que nadie ve, los pequeños placeres. Y no es que los valoren poco; una persona sin nada de esto tiene una vida muerta. Porque si algo bueno tiene el soñador es el amor a la vida, que contagia a los demás.
Los soñadores tienden a ser solitarios. Esto no se debe a que sean antisociales ni introvertidos. Simplemente se relacionan con los demás de una forma diferente; es más, valoran mucho todas sus relaciones y las cuidan, pero les cuesta más relacionarse porque ellos mismos se sienten diferentes. A menudo prefieren soñar hasta que llegue un momento determinado, en su soledad se hacen preguntas, y como Amelie, tienen predisposición a dedicar su vida a los demás. Nadie escucha y comprende mejor que un soñador, pues es de naturaleza empática, así lo vemos en la película cuando la portera le cuenta su historia a Amelie cuando esta va preguntar por el nombre de los anteriores inquilinos cuando encuentra la caja.
Los detalles y sorpresas que da la vida son fuente de fuerza para vivir para un soñador; por eso cuando Amelie encuentra la caja, su vida cambia, y el hecho de la muerte de Lady-Di, no tiene comparación; porque lo de la caja forma parte de SU vida, y lo de la princesa, es importante para la historia, pero no para SU historia. Porque todo soñador ve su vida como una historia que se va escribiendo poco a poco, y cada detalle en la vida es valorado como merece. Seguramente sea por eso por lo que el cuadro elegido, y que tanto juego da en la película sea “El almuerzo de los remeros”. Renoir también sintió una especial atracción hacia las escenas de la vida cotidiana, escenas cargadas de alegría y vitalidad. La sensación de vida que se respira en el conjunto hacen de esta obra una de las más atractivas del pintor.
Otro elemento importante en la vida de todo soñador es la música. Si pudiesen, le pondrían banda sonora a su vida. Se sienten atraídos por ella, y muchos momentos especiales vividos tenían música de fondo, como en la película; la primera vez que Amelie ve a Nino, llega ahí porque sigue la música de un tocadiscos que suena.
También los recuerdos son algo de lo que ningún soñador se despojaría, por eso Amelie quiere devolver la caja que encuentra. La sensación que se experimente de los recuerdos, se resume en una frase de la película: “Es curiosa la vida. Cuando eres niño el tiempo no acaba de pasar, y luego de golpe y sin darte cuenta tienes 50 años, y de la infancia lo único que te queda cabe en una cajita oxidada”. Cuando el dueño de esa cajita decide reencontrarse con su hija, “Amelie tiene la extraña sensación de estar en total armonía consigo misma. En ese instante todo es perfecto. La suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad... Inspira profundamente y la vida le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad la invade de golpe”. Esta es la descripción de la sensación que los soñadores tienen la mayoría del tiempo, siempre que la vida les sorprenda con cualquier detalle. Esto les empuja a cometer locuras y actos de bondad repentinos, como cuando Amelie ayuda al ciego. La gente rutinaria lo ve como locura, pero no es mas que felicidad manifestada. Y Amelie canta feliz cuando esta a solas. Pero como se dice en otra frase de la película: “Son tiempos difíciles para los soñadores”, y a menudo este tipo de personas se encuentran agotadas y agobiadas. Quieren luchar contra las desgracias, pero notan como ello consume su vida, pues ni siquiera ellos comprenden qué es lo que les empuja a ello. Son sensible, y el llorar es algo que suelen hacer. Ya sea por emoción, de pura felicidad, por una película o una historia bonita, o por lo que acabo de decir, de que se sienten impotentes ante un mundo que les come. Pero llorar no es malo, desahoga.
Como Nino, los soñadores coleccionan cosas. Amelie coge piedras para después hacerlas rebotar en el agua, y Nino es un loco de la vida que se encarga de reunir y catalogar las fotos deshechadas de carnet de los fotomatones. Como Amelie, los de este carácter suelen tener velas siempre. Quizá sea simplemente gusto por ese tipo de decoración, o por la belleza de una llama, pero todo soñador que se precie tiene velas.
El amor para los soñadores es lo más hermoso que hay y habrá. Siempre han conocido a su amor, en sus sueños. Son románticos, les encanta preparar cosas como lo que hace Amelie en su primera cita. Les encantan las estratagemas y poder actuar para bien en la vida de los demás sin que estos se den cuenta. Cuando descubren un pequeño enigma, como el del técnico del fotomatón en la película, nunca lo contarán, si no que ayudarán a los demás a descubrirlo por sí mismos.
Los soñadores sienten fuerza para realizar pequeñas venganzas a los que hacen la vida de los demás menos agradable. Suelen ser venganzas sofisticadas y ocultas, y no van manifestando sus proezas. Si el susodicho ha recibido su merecido, nadie más tiene por qué saberlo..
Al final, los soñadores siempre se ven recompensados por esas personas a las que ayudan. Les dan fuerza, y finalmente se arriesgan para cumplir sus deseos y sueños, no sin antes haber cumplido los de todos los demás.
Por todo esto y mucho más es tan querida esta película. Refleja al soñador, conviertiéndolo, no en un despistado, si no en lo que verdaderamente es; una persona maravillosa.
Y me despido con este vídeo con imágenes de la película, dedicado a todos los soñadores que no se rinden nunca, y que tanto tienen que enseñar.
Se han hecho cientos de películas relacionadas con la Navidad, entre ellas podemos nombrar la saga de “Solo en casa”, “Un padre en apuros”, “Love Actually” y muchas más en las que el espíritu navideño inunda los corazones de los personajes. Y es que la Navidad es una época en la que parece que todo debe ir sobre ruedas. Así que antes de haber digerido el turrón del año pasado nos metemos en las siguientes Navidades, porque cada vez comienzan las calles antes a vestirse de adornos, con las típicas campanas, palabras de felicitaciones, árboles iluminados... Luces y más luces, incitando a su vez al consumismo. Las familias deciden perderse en las calles para ver cómo se prepara el ambiente y para calentar ya su corazón navideño. Los mayores también se pierden entre los precios, entre los regalos y turrones para hacer las compras navideñas. Nos acercamos cada vez más: hay que poner el árbol.
Es 24 de diciembre y vemos a los más pequeños ilusionados porque Papá Noel va a entrar esa misma noche por la chimenea de casa (o en su defecto por las tuberías del gas) y va a dejar los regalos que han pedido porque “han sido buenos”. Pobre Papá Noel, ¡el frío que ha debido pasar mientras emprendía su viaje y las dificultades a las que ha tenido que enfrentarse debido a la escasez de nieve de este invierno! Sin embargo, ha llegado a tiempo. Todos los niños tienen sus muñecos poderosos, la barbie princesa, el videojuego de no sé qué y todo lo que hayan pedido. ¡Somos todos tan iguales! Y ya lo dicen los psicólogos, los papás noeles compran a veces más cosas de las necesarias para los niños, porque los juguetes les llevan a recordar su infancia, pero no ayuda en el desarrollo de los pequeños.
Ya a pasado el día 24 y queda una semana entera para recargar fuerzas y para seguir haciendo un hueco al estómago después de las copiosas cenas y el consiguiente turrón.
Comenzamos a replantearnos nuestras vidas, haciendo memoria de todo lo vivido, acercándose ya la fecha del 31 de diciembre. Sin embargo, llega un momento durante ese proceso de reflexión en que nos damos cuenta de que la mayoría no hemos hecho ni la mitad de cosas que propusimos el año pasado; así que nos planteamos seriamente volver a empezar y cumplir todo al 100%, con eso de... “Año nuevo, vida nueva”. ¡Y todos tan convencidos! En menos de lo que esperamos el año se acaba. Unos preparan sus mejores galas y otros sus disfraces, todos dispuestos a pasar la mejor noche del año.
¿Y qué decir de las uvas? Ramontxu y su típica capa preparado con su plato y todos los que estamos en casa nerviosos porque nos faltan uvas. ¿Y ahora qué hago yo? ¡Ay, Dios, los cuartos! No hay tiempo. El reloj parece que se acelera y ¡bong! una, ¡bong! dos, ¡bong! tres... y así hasta doce, si es que llegas porque si una se te ha atragantado... mal lo llevas Pero aún así... ¡Feliz año nuevo!
La alegría brota por todos lados, pero cierta melancolía se refleja en nuestras caras porque vemos cómo pasan los años casi sin enterarnos. Pese a todo, seguimos respirando y eso es lo importante. Esperamos poder hacer todo lo que esta vez nos hemos prometido cumplir: ser mejor persona, estudiar más, visitar lugares desconocidos, hacer ejercicio... ¡Tantas cosas!
¡Y cómo no, nombrar a los buenos de los diseñadores famosos, que con eso del espíritu navideño y solidario han hecho un arbolito de Navidad para subastar! ¿Es que la sociedad es más influenciable en estas fechas, llenas de deseos solidarios? ¿Y durante el resto del año? ¿No sería más rentable dar directamente el dinero a quien lo necesite? Porque piensen en los gastos que tienen los diseñadores, contratar el medio de difusión, la preparación de la subasta y todo lo que ello conlleve...
Me apoyo en el refrán ante mi visión de lo que la Navidad incluye: consumismo y cierta bondad hipócrita a veces... “Año nuevo, mentalidad nueva”. Feliz 2007
El miércoles 10 de abril de 1912, a las doce en punto, zarpaba del puerto de Southampton (junto al Canal de la Mancha, Inglaterra) rumbo a Nueva York el barco más lujoso y de mayor tamaño construido hasta entonces. Se trataba del Titanic, salido de los astilleros de Harland & Wolff de Belfast (Irlanda), que había sido botado a la mar el 31 de mayo de 1911. Este gigante de los mares era el fruto de la carrera que desde principios de siglo venía enfrentando al Reino Unido con Alemania por el dominio de los mares. Era el orgullo de su compañía propietaria, la "White Star Line".
Medía 269 metros de eslora y 28 de manga, y con un peso bruto de 46.328 toneladas, desplazaba 66.000. Su potencia de cerca de 50.000 h.p. comunicaba fuerza a sus motores, que disponían de tres hélices, y que gracias a sus 29 calderas de 5 m de diámetro cada una, con un total de 159 hornos que consumían diariamente 650 toneladas de carbón, en los momentos más favorables, conseguía alcanzar una velocidad próxima a los 24 nudos (un nudo equivale a 18,8 m).
Su característica más peculiar estribaba en un doble fondo, dividido en 16 compartimentos estancos. Como podía flotar hasta con cuatro compartimentos inundados y nadie imaginaba catástrofe peor que un choque en la intersección de dos de ellos, se le calificó de "insumergible".
Era como dice la foto el barco de los sueños...
Este vapor de lujo era como un auténtico bote flotante, superando a los deseos de los más exigentes por su lujo, comodidades y refinamientos. Resistía perfectamente la comparación con cualquier hotel de lujo; disponía de unas 3000 camas y cada una de sus "suites" de lujo medía 15 m de largo. Contaba también con un pase de cubierta privado y sus paredes estaban decoradas con maderas nobles de estilo isabelino.
En su cubierta podrían haberse construido tres campos de fútbol de primera división.
Los camarotes disponían de muebles de estilo holandés antiguo, y los de primera clase estaban decorados según periodos y estilos, desde Luis XV hasta la Reina Ana.
Se habían cuidado todos los detalles, incluso los compartimentos de tercera clase eran muy confortables para la época.
Allí, todas las proporciones y medidas eran colosales. Su tripulación estaba integrada por 904 miembros (397 entre oficiales y marineros, y el resto dedicado a la atención de los distintos servicios del pasaje).
Su escalera principal era de lo más suntuosa que pudiera imaginarse en un barco.
Las puertas estancas estaban situadas en la parte más baja del barco, en las mamparas estanco. Siempre permanecían abiertas para facilitar el paso de la tripulación. Sólo se cerraban en caso de incendio o inundación.
Foto de una puerta estanca del Titanic.
La mañana del miércoles 10 de abril de 1912, el Titanic partió del puerto de Southampton rumbo a Cheerbourg (Francia) y a Queenstwon (Irlanda), donde recogió pasajeros adicionales. El 11 de abril viró hacia alta mar por primera y última vez, en busca de las costas americanas. El tiempo era bueno y la mar estaba en calma. El capitán, Edward J. Smith, (que tras 43 años de experiencia en el mar iba a retirarse) y el ingeniero diseñador del buque, Thomas Andrews, se mostraban satisfechos por el comportamiento de su nueva nave. A pesar de lo que afirma la tradición, ninguno de ellos pretendían batir el record de velocidad en la travesía. Entre el 11 y el 12 de abril recorren 486 millas con tiempo bueno, calmado y despejado. La navegación transcurre sin mayores novedades, el barco responde bien. Entre el 12 y el 13 de abril el Titanic recorre 519 millas, con tiempo bueno. A la tarde se declara un incendio en la carbonera anterior en la sala de caldera nº 5. Se reciben las primeras advertencias sobre la presencia de hielo, pero es algo habitual en las travesías de abril. El sábado 13 en la madrugada se logra apagar el fuego declarado en la carbonera de la caldera de la sala nº 5. A las 22:30, el buque Rappahannock, al pasar junto al Titanic, le hace señales advirtiéndole de la presencia de grandes icebergs, ya que él mismo ha sufrido daños al pasar por el campo de hielo. El 14 de abril, el Titanic recibió mensajes de radio durante todo el día, advirtiendo de la presencia de icebergs flotantes. La primera advertencia fue recibida a las 9:00 hs. Luego, mensajes similares llegaron desde varios buques transoceánicos, pero solo unos pocos fueron pasados al puente de mando. Cerca de las 21:00 hs. el Capitán Smith se reunió con su Segundo Oficial Charles H. Lightoller antes de retirarse a su cabina. Ambos sabían que en una noche tan clara y sin luna sería extremadamente dificil avistar icebergs, a pesar de eso no redujeron la velocidad. Cerca de las 21:40 hs. se recibieron más avisos sobre la presencia de icebergs, pero no fueron pasados a los oficiales. Durante el día se habían ido acumulando una gran cantidad de telegramas privados que necesitaban ser transmitidos, y los operadores de radio estuvieron ocupados durante toda la noche con este trabajo. Por esto los avisos de radio sobre la presencia de icebergs fueron ignorados. De hecho, el operador que aceptó la última advertencia estaba muy irritado por la interrupción. Pero los oficiales tampoco tenían la experiencia suficiente para tratar con icebergs y se contentaron con la información procedente de la cofa del vigía. Aunque el vigía ni siquiera contaba con binoculares, ya que se habían extraviado en Southampton.
Imagen del mástil trinquete que descansa sobre el puente de mando, donde se ve claramente la cofa del vigía.
A las 23:40 hs. los dos vigias asustaron a los oficiales con el alarmante mensaje: "¡Iceberg a la derecha!". El Primer Oficial Murdoch tuvo menos de un minuto para reaccionar. Decidió detener inmediatamente el buque y retroceder a toda marcha. De esta forma se prevenía de una colisión frontal. Pero como no fue posible detener completamente el barco, la proa colisionó con el iceberg.
Más tarde, Murdoch, que no sobrevivió a la tragedia, fue severamente criticado por su decisión. De acuerdo con los analistas hubiera sido mejor gobernar el buque directamente contra el iceberg. A pesar de que se hubiera dañado la proa, probablemente el Titanic no se hubiera hundido.
En un primer momento pareció desde el puente que el golpe no había tenido consecuencias. Pero debajo, en las entrañas del buque, los efectos del choque con el iceberg eran más evidentes. Los caldereros e ingenieros escucharon un fuerte ruido y vieron el agua entrar a raudales. Se dio inmediatamente la orden de sellar las escotillas para cortar la circulación de aire a los hornos. Pero veinte minutos después de la colisión, cuando el Capitán Smith y el constructor investigaron la situación debajo de cubierta, la sala de correo estaba ya inundada. El casco del buque estaba dividido en 15 compartimentos herméticos y 5 de ellos estaban inundados, por lo que el Titanic acabaría por hundirse. Ya que de estos 5 compartimentos inundados pasaría el agua a los otros.
El constructor estimó que quedaba máximo una hora para evacuar el barco. El Capitán Smith no perdió el tiempo. Sabía que al menos 1000 personas deberían permanecer a bordo porque no había botes salvavidas suficientes, así que cerca de las 00:15 dio la orden de descubrir los botes salvavidas y envió un SOS. Cuando se lanzaron las bengalas de auxilio, hasta el último de los pasajeros se debió de darse cuenta de que algo terrible había sucedido.
El acceso a los botes siguió una regla muy simple: mujeres y niños primero, sin sus posesiones. A babor el Oficial Segundo Ligtholler supervisaba el embarque en los botes salvavidas; a estribor lo hacía el Primer Oficial Murdoch. Alrededor de las 00:25 hs. salió el primer bote a pesar de que sólo llevaba 28 pasajeros de primera clase, cuando 65 lugares estaban disponibles. Mientras Lightoller tenía que insistir en dejar sólo a las mujeres acceder a los botes, Murdoch tenía dificultades en convencer a la gente de subirse a ellos. Unas pocas mujeres de mediana edad tuvieron que ser introducidas a la fuerza. En cubierta se sucedían dramáticas escenas. En una hora unas 25.000 toneladas de agua se habían abierto camino dentro del barco. Cerca de la 01:00 hs. la proa del buque estaba bajo el agua.
La banda de música trataba todavía de mantener la moral de los condenados a muerte tocando animados ragtimes. A la 01:30 hs.cuando la proa ya estaba hundida en el agua, la gente apenas podía mantenerse de pie en la inclinada cubierta, unos pocos pasajeros trataron de saltar a los botes casi llenos, pero fueron detenidos con disparos de advertencia. A las 02:15 hs. el agua había alcanzado el nivel de la primera chimenea. Luego siguieron ruidos sordos, crujidos y bramidos, la iluminación del buque parpadeó y finalmente se apagó. La popa se inclinó hasta un ángulo de 45 grados. Se había alcanzado un punto crítico entre la tercera y cuarta chimenea, y el buque se partió en dos bajo su enorme peso. La parte más grande se alzó hasta los 75 metros y luego el buque considerado insumergible se hundió, empezando por la proa.
A pesar de que teóricamente había todavía cientos de lugares vacantes en los botes salvavidas, los pasajeros remaron alejándose de aquellos que clamaban por ayuda desde el agua, por miedo a que el bote zozobrara si se subía demasiada gente. Sólo el bote número cuatro recogió a cinco personas del agua, dos de las cuales murieron a bordo.
El buque más cercano al Titanic era el vapor Carpathia. Éste había cambiado su curso inmediatamente después de recibir la primera llamada de auxilio y se dirigía a la escena del accidente.
Tardó cuatro horas en llegar, a pesar de que el capitán había dado la orden de hacerlo a toda marcha. Entre las 4:14 y las 8:30 hs., 315 mujeres, 52 niños y 126 hombres fueron registrados como pasajeros, y 120 miembros de la tripulación fueron admitidos a bordo.
De los 2.227 pasajeros a bordo sólo se salvaron 705.
Si quieres saber la lista de tripulantes del Titanic pulsa aquí.
Si quieres saber la lista de pasajeros, pulsa aquí.
En este mapa se puede ver la posición en la que se hundió el Titanic.
Finalmente, tras varios intentos, el Titanic fue descubierto el 1 de agosto de 1985 por una expedición conjunta compuesta por la Woods Hole Oceanographic Institution y la French Oceanographic organitation IFREMER, que descubrieron los restos del Titanic en el Atlántico Norte.
Hasta ese momento siempre se había creído que los restos del Titanic permanecerían en muy buen estado, debido a las profundidades en las que se encontraba, ya que al ser tan elevada se pensó que la acción de los microorganismos en los restos del barco había sido mínima. Incluso se llegó a pensar en sacar el barco a la superficie.
Al llegar hasta los restos la realidad fue otra: "el barco sangraba herrumbre"
Cecilia, la protagonista de “La rosa púrpura del Cairo”, interpretada por Mia Farrow, sólo perseguía un sueño: ser feliz. En la película, su marido Monk (Danny Aiello) no le mostraba cariño alguno, la maltrataba y le engañaba con otras mujeres. Por si fuera poco, corrían tiempos difíciles porque acababa de dejar huella el crac del 29 de EE.UU.
Ante tanta tristeza acumulada en su vida, Cecilia busca refugio en el cine. La protagonista calma su vida viendo “La rosa púrpura del Cairo” y soñando con encontrar a un joven como el de la película, que consiga hacerle sonreír y volver a confiar en el amor. Y es que ya se sabe que hasta los sueños “imposibles”, si son intensos... se cumplen. Y, efectivamente, se rompe la línea que separa la ficción de la realidad, y un día el protagonista de la película favorita de Cecilia atraviesa la pantalla para vivir su historia con la chica. El personaje, Tom Baxter, al que da vida el actor Gil Shephers (personaje interpretado por Jeff Daniels), le hará vivir a Cecilia sus mejores momentos, ayudándole a ser feliz; aunque también se le planteará un problema; y es que la joven no sabe a quién quiere realmente, si al actor o al personaje.
Y como Cecilia, todos los humanos, por tendencia natural, nos inclinamos a buscar la felicidad. ¿Pero quién se atreve a describir esta palabra? ¿Está alguien seguro de ser feliz? ¿Cómo?
Existen manuales, libros que nos quieren hacer creer que siguiendo ciertas pautas llegaremos a encontrarnos con nosotros mismos y alcanzaremos un estado perfecto... ¿Y qué decir de la “hormona de la felicidad”? Sí, un euforizante natural que nos ayudará a ser felices mientras nos esforcemos en aparentarlo: - nada es bueno o malo, sino que el pensamiento es lo que hace que las cosas sean buenas o malas.
- Sonríe como si fueras feliz.
- Esfuérzate en sonreír, sin miedo al ridículo porque eso facilita que tus músculos faciales trabajen y provoquen la sonrisa. En una semana sonreirás con toda facilidad...
- Sé atento, cortés y elogia cada esfuerzo.
- A partir de hoy, cuando abordes a una persona, esfuérzate en sonreírle incluso antes de hablarle.
Ya ven, existen “secretos” que nos llevan a la felicidad. Y yo creía que ser feliz no conllevaba esfuerzo...
A todo esto se suma el grupo de expertos británicos que creen haber encontrado los “ingredientes esenciales” para hacer más feliz la vida de las personas.
Y en 2004, la señora Jones, una anciana de 92 años dijo que sus 5 reglas para alcanzar la felicidad eran liberar el corazón de odio, liberar la mente de preocupaciones, vivir humildemente, dar más y esperar menos.
¿Funciona realmente?
El diccionario define la felicidad como la situación del ser para quien las circunstancias de su vida son tales como las desea.
Ya, si entenderlo lo entiendo, pero, ¿cuál de todos nuestros deseos el que nos lleva a la felicidad plena?, y ¿es posible alcanzarla?
A lo largo de los años los distintos pensadores quisieron dar una explicación más o menos acertada a este término, queriendo dejar constancias de lo que ellos entendían por felicidad. Benjamin Franklin creía que no hay que esperarla en los grandes golpes de suerte sino en pequeñas cosas que ocurren todos los días.
Por su parte, el escritor ruso Tolstoi aseguraba que “el secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace”.
Otras tendencias son de la opinión de que la felicidad está en nuestro interior. Así lo creía Henry Van Dyke alegando que: “La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”.
Y el contrapunto a todos ellos es Groucho Marx, con su frase: “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”
¿Qué hace que sea tan complicado? Quizá el hecho de que es imposible que todos encontremos la felicidad en lo mismo.
Ante la monotonía de la vida diaria y la frustración de no haber conseguido lo ansiado en la vida hay quienes buscan ese fin último en los sueños, en la imaginación, tal y como hace Cecilia. Kant afirmaba: “la felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación”.
No puede juzgarse la forma en la que buscamos acercarnos a nuestro estado ideal, precisamente porque es nuestro y para nosotros.
Unos identifican el amor con la vida; otros son de la opinión de que tener amigos cerca es suficiente para ser feliz.
En mi opinión no deberíamos preocuparnos tanto por buscar la felicidad. Mejor nos dedicamos a vivir, y ya aparecerá por el camino.
Yo, como por ahora no tengo el secreto de la felicidad completa, me quedo con la frase de Thomas Chalmers “La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.”
La Mafia, son asociaciones de bandas criminales, unidas en ocasiones por pactos de sangre y juramentos secretos, que siguen operando en la actualidad. Existen varias hipótesis para explicar la etimología de la palabra mafia, la más común es la que dice que significa “lugar de trabajo” introducida en Sicilia durante la invasión musulmana, la cual, no obstante se duda que sea cierta.
La Mafia comenzó a actuar en Sicilia en la época feudal para proteger los bienes de los nobles absentistas. Durante el siglo XIX se transformó en una red de clanes criminales que dominaban la vida rural siciliana. Sus miembros estaban obligados a guiarse según un rígido código de conducta, llamado Omerta, que exigía evitar cualquier contacto o cooperación con las autoridades. La Mafia no contaba con una organización centralizada ni con una jerarquía; estaba formada por pequeños grupos con autonomía dentro de su propio distrito. Conseguían ocupar cargos políticos en varias comunidades y de ese modo podían presionar a las fuerzas policiales y tener acceso legal a las armas.
Benito Mussolini llegó a suprimir la Mafia durante un tiempo, pero este clan reanudó su actividad después de la II Guerra Mundial. Durante los siguientes treinta años se extendieron a toda Italia. El gobierno del país inició una campaña antimafia a principios de la década de 1980 que permitió realizar numerosos arrestos y procesos espectaculares, aunque también provocó el asesinato de muchos miembros importantes de las fuerzas del orden público y del ámbito judicial como represalia por las detenciones. Las actividades violentas de la Mafia se mitigaron en 1993 tras la captura de uno de sus más famosos líderes, Salvatore Riina. Pero no solo en Italia existe la Mafia. La inmigración a Estados Unidos a principios del siglo XX, en la que también los italianos participaron, se facilitó la entrada de la mafia a tierras estadounidenses, donde Nueva York es uno de los principales centros de operación. Las principales bandas de Italia son: “Camorra”, “Siciliana”, “N'drangeta”, “Sacra Corona Unita” y la “Cosa Nostra” en los Estados Unidos. Mientras que en sus inicios la Cosa Nostra dominaba el mercado negro de alcohol, después de 1933 el tráfico de drogas y los casinos se convirtieron en su negocio principal. Actualmente, la Cosa Nostra cuenta con 11 mil miembros en Estados Unidos, concentrados principalmente en la ciudad de Nueva York. De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, las cinco familias más prominentes de la Cosa Nostra son: Los Colombo, los Bonanno, los Genovese, los Gambino, y los Lucchese. Esta rama estadounidense mantuvo los vínculos con la italiana y, al igual que allí, en la década de 1980 y 1990 la persecución de sus principales jefes ha aumentado.
Podemos encontrar noticias sobre golpes de la Mafia, detenciones etc. (1)(2)O esta de hace tan solo 28 días. Y esque también hay mafias fuera de la pantalla,la mafia no ha desaparecido. Está tan activa como nunca y muy propagada, precisamente porque la gente común ya no le presta atención a estos asuntos. La Cosa Nostra, la mafia siciliana, comprendió que seguir matando a políticos clave y a representantes de la justicia ya no era beneficioso, más bien les perjudicaba.
Incluso hoy en día existen en algunas regiones del sur de Italia que escapan al control total del gobierno legal, en el sentido que las asociaciones criminales crean su propia “legalidad”, su propio estado fantasma. Como explica el autor John Dickie en su obra sobre la Mafia, (Cosa Nostra, a History of the Sicilian Mafia (La Cosa Nostra, una historia de la mafia siciliana) está publicado en inglés por la editorial Palgrave Macmillan), la mafia siciliana es, y siempre ha sido, una asociación secreta de asesinos y criminales. Debido a su naturaleza, no deja escritos, aunque dado a que tradicionalmente ha mantenido estrechos contactos con el gobierno, ha dejado considerable evidencia secundaria sobre sí misma. La Cosa Nostra está mejor organizada que las demás asociaciones criminales del sur italiano: ninguna de las otras tiene nada parecido a comisiones provinciales que funcionan como parlamentos y tribunales para la mafia en Sicilia occidental. Ninguna de las otras tienen un jefe de jefes como la Cosa Nostra. Los vínculos estrechos con Estados Unidos, donde el modelo siciliano llegó a dominar las asociaciones criminales exportadas de Italia, ha también ayudado a la Cosa Nostra a destacarse. Todo el género estadounidense sobre la mafia (todos los libros y películas que han salido de las entrañas de “El Padrino” de Mario Puzo) no son en verdad sobre la mafia en absoluto. Hollywood ha utilizado la mafia para mostrar lo que significaba ser hombre, las presiones de hacer malabarismos con las responsabilidades de la familia y el trabajo, el lado oscuro del “sueño estadounidense”, Y la escandalosa historia, trágica y fascinante de lo que el crimen organizado ha hecho en Sicilia se ha perdido de vista dentro de todo eso. Resulta difícil imaginarse a Al Pacino hacer la parte de Giovanni Brusca, quien disolvió un niño de doce años en ácido porque su padre había traicionado a la Cosa Nostra. La mafia siciliana siempre ha sabido cómo la representan, y los mafiosos son directamente responsables de algunos de los misterios que se han esparcido, como por ejemplo que la mafia tiene orígenes árabes. Aún así los medios de comunicación han influenciado la percepción de la mafia de sí misma. Se afirma a menudo, incluso durante rituales de iniciación de la mafia, que la mafia nació como una secta medieval llamada Beati Paoli, que defendía a la gente débil de la poderosa y sin escrúpulos. La idea probablemente surgió con alguna novela de aventuras sobre los Beati Paoli publicada en Palermo a principios del siglo XX. En otras palabras, a algunos mafiosos les gustó la historia y la tomaron prestada para sus propios propósitos.
Otra cuestión interesante es el papel de la mujer. A las mujeres no se les permite iniciarse en la Cosa Nostra, pero su cooperación es fundamental para la supervivencia de la organización. Es por eso que la Cosa Nostra tiene tantas reglas sobre el comportamiento de las mujeres y sobre el comportamiento de los hombres para con las mujeres. Es casi inevitable que las mujeres aprendan algunos de los secretos de sus sus hombres criminales: es a la mujer de un mafioso a quien le toca lavar la sangre y los excrementos de la ropa de su marido cuando ha estado estrangulando a una víctima. La Cosa Nostra no puede permitirse ganarse la antipatía de sus mujeres por miedo a que traicionen esos secretos. Las mujeres crían a sus niños para que admiren y emulen a los padres mafiosos quienes se pasan gran parte del tiempo fuera de casa (entre rejas, por ejemplo) e incluso prestan sus nombres para los encubrir negocios ilegales. En cuanto a la religión (o lo que pasa por ello) funciona como pegamento cultural que mantiene compacta a la Cosa Nostra. No se trata solamente de que la política dinástica de las redes de enlaces familiares líderes se interprete en rituales religiosos de paso tales como bautizos, bodas y funerales: convertirse en mafioso significa asumir una nueva identidad, y una extraña clase de moral religiosa como esta es a menudo parte íntegra de esa identidad. “Te voy a matar antes que Dios”, como un hombre de honor anunciara a un chica antes de ejecutarla en público hace un par de años.
Después de todo esto, animaros a que no olvideis la condición de ficción de las películas sobre la Mafia, que el problema real es más serio, y que existen filmes y documentales de hechos reales si quereis saber más sobre la verdadera historia de la Mafia.
Psicosis. Este concepto ha sido polémico desde sus inicios: En un comienzo las psicosis eran entendidas como un proceso relacionado con una posesión divina. En el siglo XVIII es considerada como cosa de enfermos, de lunáticos, con temor al contagio y la condena al aislamiento. Es en este punto donde el psicótico pasó a ser objeto de estudio. Así la psiquiatría intentó transformar racionalmente los síntomas en signos positivos, dando lugar a la intervención e investigación neurofisiológica y la psicofarmacológica.
Ya entrado en el siglo XX es cuando se intenta dar una perspectiva diferente, como en el caso del psicoanálisis, que lejos de reducir los signos a síntomas con que la clínica psiquiátrica intentaba capturar a su objeto de conocimiento, privilegia la escucha sobre la mirada.
En general se habla de psicosis (en plural) porque se incluye un abanico de problemáticas (esquizofrenia, paranoia, melancolía, catatonia, delirios, etc).
Según el "Manual de los trastornos mentales" (DSM-IV), sólo se requiere para hablar de psicosis si las ideas delirantes son extrañas, o se trata de una voz que comenta continuamente los pensamientos o el comportamiento del sujeto, o si dos o más voces conversan entre ellas.
En la película "Psicosis" de Alfred Hitchcock, se refleja esto en el personaje de Norman Bates, interpretado por Anthony Perkins. Bates resultará ser un psicópata en cuya mente se ha instalado la doble personalidad de su madre, a la que había asesinado junto con su amante.
Bates ama a su madre pero también la odia, la necesita pero se ve atrapado por la enfermedad que la mantiene atrapada en el caserón (Bates cree verdaderamente que su madre vive). Guardaba el esqueleto de su madre en el sótano, mantenía su habitación incolume, se vestía como ella y hablaba o discutía con ella.
Hitchcock se vio obligado a introducir en la trama a un psiquiátra que explicara el por qué de la demencia de Bates, pues no estaba seguro que el espectador de los años 60 comprendiera un tema como el desdoblamiento mental producido por una alteración de la psique: cuando era pequeño descubrió a su madre con su amante. La sorpresa fue tan fuerte que asesinó a la pareja, sufriendo un shock mental que lo hizo creer toda su vida que su madre continuaba con vida.
Esta creencia se puede apreciar en este diálogo que mentiene con Marion:
- Norman: Muchas veces cuando me habla de ese modo (por su madre) siento unos deseos enormes de enfrentarme con ella o marcharme. Abandonarla para siempre. Pero está enferma ¿Entiende?
- Marion: No saqué esa impresión.
- Norman: Enferma, no débil. Desde que murió mi padre tuvo que preocuparse de todo. Yo era muy pequeño. Creo que no tenía necesidad de trabajar tanto. Él le dejó algún dinero. Además, hace unos años mi madre trabó amistad con un .hombre que la convenció para construir esto y cuando el hombre murió sufrió un shock nervioso porque tuvo una muerte... No creo que sea apropiado contárselo mientras está comiendo...Ella lo consideró una gran pérdida. Ya nada le quedaba
O en este otro fragmento:
- Norman: ¿Y dejarla sola? Nunca lo haré ¿Quién cuidaría de ella? El fuego se le acabaría. El frío y la humedad harían de aquello una tumba. Me faltaría valor para hacerle eso aún odiándola. Y no la odio. Se lo aseguro. Lo que odio es su enfermedad. Lo que es ahora.
- Marion: ¿Por qué no prueba usted a llevarla a algún sitio?
- Norman: Comprendo, ¿quiere usted decir un manicomio? Me parece algo menos cruel llamarlo sitio. Pero no deja de ser un manicomio.
- Marion: No se ofenda. Yo no pretendía ser cruel.
- Norman: ¿Qué sabe usted de eso? ¿Ha visto por dentro uno de esos sitios? Lágrimas y risas, ojos alucinados estudiándote. ¿Mi madre allí? Pero si no es peligrosa. Es tan inofensiva como uno de estos pájaros.
En la actualidad la psicosis es tratada mediante tres formas de intervención clínica:
1- Psicosocial, que incluye el entrenamiento en habilidades sociales, terapia cognitiva, técnicas de reducción del estrés y rehabilitación laboral.
2- Farmacológica, mediante tratamientos antipsicóticos para reducir el riesgo de recaídas y la vulnerabilidad biológica.
3- Psicoeducativa, para conocer la naturaleza del trastorno y las causas que lo producen; para aprender a prevenir las recaídas y manejar los síntomas; para facilitar el cumplimiento terapéutico; para acomadar las expectativas; y para entrena ra las familias en la solución de problemas y en la cración de un ambiente favorable.
La película que esta semana nos ocupa, Rebelde sin causa, bien podría dar pie a un profundo análisis sobre la juventud, sus características, su desarrollo, su forma de vida, su filosofía, y un largo etc. en la vida real. Pero, ¿qué hay de cierto en las películas que hacen una proyección sobre jóvenes aparentemente apartados de la sociedad? Antes de de que James Dean se convirtiera en el icono de esta tendencia, otros de renombre como Marlon Brandon (El Salvaje), ya habían causado impacto en la gran pantalla al enfundarse una chaqueta de cuero y adoptar una actitud indeferente del mundo.
¿Por qué esa nueva temática en el cine? Si estudiamos un poco la sociedad juvenil, su nueva filosofía de vida, sobre todo en EE.UU., podremos entender un poco esta nueva ola de producciones, que tuvieron enorme acogida, y que conviertieron a los actores en los protagonistas de los posters que envolvían las habitaciones de adolescentes en todo el mundo.
En los primeros años del siglo XX, la diferencia generacional se empezaba a notar. En Estados Unidos comenzaba a tacharse a la juventud como problemática y a esta fase de la vida como crítica y dramática. Si concretamos un poco, podemos observar que es, sobre todo, tras la Segunda Guerra Mundial cuando el joven queda al margen (o se automargina) de la sociedad. La comunciación con los padres, con los profesores, con los adultos en general, se rompe porque no se identifican con ellos. El antiguo hijo, que pasaba las tarde ayudando a su padre o escuchando las batallas familiares, obediente y tolerante había pasado a la historia. Esta imagen del joven cambia radicalmente hasta convertirse en la imagen de un consumidor adolescente que ansía su propio patrón cultural y no el que sus padres o el colegio le intenta imporner. Sólo quedaba que el cine se hicera eco de ello para asentar esta imagen y crear una nueva generación de rebeldes.
Aunque sería Rebelde sin causa (1955), la que creara el manifiesto oficial de la nueva generación, ya antes, como hemos comentado, los "rebeldes" empezaban a emerger. En El Salvaje, de Laszlo Benedek (1954), Marlon Brandon empezaba a romper las reglas marcadas por la sociedad, su rebeldía se limitaba casi siempre a la mala educación, aun así Marlon creó un héroe o un mito (el del motero que escucha rock and rolly se viste de cuero)que sería copiado por las siguientes generaciones.
Aunque todavía no se asociaban a los jóvenes con drogas o grandes dosis de violencia, es en otra película de sólo un año más tarde que la de Marlon Brandon, Semilla de maldad , de Richard Brooks (1955), cuando la reberldía tomaba fuerza, se daba en las aulas contra los profesores de una manera mucho más radical, la violencia empezaba a emerger con ímpetu. También Luis Buñuel tocó el tema en Los olvidados, cinco años antes, en 1950 donde ya mostraba a jóvenes sin futuro que vivían a las afueras de México y donde el lenguaje de la violencia era el único entendido.
James Deanestableció y fortaleció la figura que Marlon Brandon creó un año antes, una figura que representaría, junto a Natalie Wood, las inquietudes, el desarraigo, el exilio interior de toda una nueva generación. El director de la película, Nicholas Ray, bien supo captar las emociones que el paso de la adolescencia a la juventud tenía.
He aquí una escena emblemática de Rebelde sin causa, cuando Jim (James Dean) está con sus padres en comisaría. Refleja claramente la incomprensión mutua que se tienen(añadiré la traducción tras el video):
Padre de Jim: Bueno, yo quisiera darle
alguna explicación. Acabamos de
trasladarnos y el chico no tiene amigos. Jim: Sí, sí. Dile por qué hemos venido aquí. Padre de Jim: ¡Quieres callarte!. Jim: ¡Dile por qué hemos venido aquí! Padre de Jim: ¿Quieres callarte? Jim: Tú no puedes protegerme. Padre de Jim: ¿Por qué has de darme con la
puerta en las narices?. Trato de hacer por él
lo que puedo. ¿No te compro todo lo que
deseas?. Una bicicleta, te la regalo. Un
coche… Jim: ¡Oh, sí!. Me compras muchas cosas. Padre de Jim: No, no, no sólo eso Jim.
También te damos calor y cariño, ¿verdad?.
Entonces, ¿por qué haces esto? >>.
Sobran las palabras... como colofón, una muestra de rebeldía, un tributo a James Dean porque en todos nosotros existe un rebelde, porque lo exista siempre: