“Buscando a Nemo” se estrenó en 2003 en EE.UU. Cuando llegó a la cartelera española me decidí a verla. Había oído hablar bien de la película. La describían como un film de animación (como lo que es): divertida y para pasar un par de horas agradables. Sin embargo, cuando salí del cine acompañada de dos amigas me di cuenta de que era mucho más que lo que me habían comentado. (Aparte de que salimos cantando la pegadiza canción que canta Dory: “Sigue nadando”). Personalmente puedo decir que es una película divertida, pero sobre todo inteligente. No considero que sea una producción únicamente para el público más pequeño. ¿En cuántas películas se dormirían los padres si no fuera por las continuas preguntas atosigantes de los hijos? Creo que en unas cuantas, pero dudo mucho que les entrara sueño con Nemo. Y es que la película tiene comentarios pensados para personas más mayores y golpes irónicos que sólo los entendería una persona con mayor riqueza léxica que un niño.
Además, los creadores del film aseguran que con esta producción lograron avances mayores en la técnica de ordenador que con cualquier otra. Y lo cierto es que en la película está cuidado hasta el más mínimo detalle: desde la fauna y flora marina, incluyendo sonidos propios del mar, el oleaje... hasta los utensilios de la consulta del dentista donde acaba Nemo.

Para que os hagáis una idea, vamos a hablar del argumento.
Marlin (un pez payaso) se ha quedado viudo porque un agresivo ataque por parte de otros peces ha acabado con la vida de su pareja y de muchos de los hijos que esperaban, quedando como único superviviente el futuro Nemo. Marlin está destrozado pero es consciente de que Nemo está a punto de nacer y que debe ser valiente por su hijo. Cuando llega Nemo al mundo, Marlin se convierte en el padre protector que desea evitar cualquier peligro que ponga en apuros a su hijo, y además le preocupa la aleta atrofiada que caracteriza a Nemo. Sin embargo, el pequeño crece y no quiere sentirse atosigado por su padre, por lo que se convierte en un pez algo rebelde. Y ésto se hace visible el primer día de colegio. Marlin está nervioso porque ve cómo su hijo está creciendo y porque es la primera vez desde que nació que Nemo sale de casa y se separa de su padre. Sin embargo, antes de llegar al colegio, Nemo se escapa porque algo le ha llamado la atención. En ese momento, mientras Marlin está despistado, Nemo es atrapado por una red y llevado a la consulta de un dentista de Sidney. Allí, el travieso pez se encuentra con diversas especies con las que tiene que convivir y con las que forjará una amistad. Pero Nemo y los demás compañeros de pecera se verán en apuros ante las manos amenazantes de la sobrina del dentista, a la que le encanta “jugar” con los peces hasta dejarlos sin respiración... Por tanto, los cuidados de protección de Marlin resultarán en vano. Así, el padre de Nemo decide no derrumbarse y seguir el camino que le lleve a reencontrarse con su pequeño. Por el camino se topará con Dory, una especie marina muy simpática pero con muy mala memoria, lo que no resultará beneficioso en algunas situaciones. La nueva pareja tendrá que pasar por toda una serie de aventuras hasta llegar a ver a Nemo de nuevo. Se verán cara a cara con un trío aparentemente peligroso de tiburones. Sin embargo (y ahí un ejemplo de la simpatía de la película a la que me refería) ellos están haciendo terapia para dejar de comer peces y ser vegetarianos para limpiar su mala imagen, aunque la tentación sigue presente y más cuando se encuentran con Marlin y Dory... Pese a todos los obstáculos que tienen que superar lograrán reunirse con Nemo, que por su parte había ideado un plan con los nuevos amigos de la pecera, que también escapan con él. Una película con buen final.
Por otra parte, las voces de los dobladores españoles están muy bien conseguidas y se refleja con la personalidad de cada personaje. Destacar a la actriz Anabel Alonso (Siete Vidas), que encarna a Dory. A ella se une Manel Fuentes, Santi Rodríguez (“El Frutero” en Siete Vidas), José Luis Gil, Blanca Portillo y muchos más conocidos.
Sin duda, es una producción divertida y con una humanidad increíble que enamora a todos los públicos. La trama refleja las relaciones entre padres e hijos: los padres casi ultra-protectores y los niños rebeldes por querer demostrar su capacidad de valentía y ser adultos antes de tiempo... Las dudas de los padres ante el primer día de clase de los hijos...
Hay que mencionar la amistad que puede verse en la película cuando Dory ayuda a Marlin, y los lazos de unión de los compañeros de pecera y Nemo.
Y también podríamos comentar la cautividad que sufren las especies marinas, la captura de peZqueñines, la libertad...
No es una simple producción. Les recomiendo que la vean porque el mundo marino tiene mucho que aportarnos. Esta noche es un buen momento para que pasen un rato agradable y que vean lo que intento describir a lo largo de este artículo. Antena3 emite la película a las 22.00h. ¡Anímense!

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